Custodio del Velo
Los Custodios del Velo son estudiosos de una de las fronteras más delicadas de la magia: aquella que separa la vida de la muerte. A diferencia de otros practica
Para un Custodio del Velo, la muerte no es simplemente destrucción. Es una transición, un estado que puede ser estudiado, comprendido e incluso manipulado. Su magia les permite tocar parcialmente esa frontera y extraer de ella energía necrótica para alterar el estado de los seres vivos, debilitar a sus enemigos y reforzar a quienes luchan a su lado.
Su especialidad se encuentra en el control de la energía vital. Pueden drenar lentamente la fuerza de sus enemigos, reduciendo su resistencia mientras absorben parte de esa energía para alimentar sus propios conjuros. La energía extraída puede ser almacenada temporalmente y posteriormente utilizada para reforzar a un aliado, estabilizar un cuerpo herido o potenciar una manifestación necrótica.
Esta capacidad convierte al Custodio en un mago extremadamente versátil. Puede debilitar a un enemigo mientras fortalece simultáneamente a uno de sus compañeros, creando un delicado equilibrio entre vida y muerte que solo él es capaz de controlar.
Una de sus técnicas más características consiste en debilitar el vínculo entre el cuerpo y la vida. Sus conjuros pueden envolver a un enemigo en energía necrótica, haciendo que sus movimientos se vuelvan pesados, reduciendo su resistencia y dificultando su capacidad para recuperarse de las heridas. Cuanto más tiempo permanece bajo estos efectos, más débil se vuelve su conexión con la vitalidad que mantiene su cuerpo en funcionamiento.