Goblins

En las sombras de Veridian, lejos de la luz de los reinos civilizados, habitan los goblins: criaturas diminutas, astutas y profundamente impredecibles.

Los goblins son una raza pequeña pero extraordinariamente numerosa. A lo largo de la historia, han sido sometidos por razas más poderosas, empleados como mano de obra o carne de cañón. Sin embargo, esta aparente debilidad solo ha refinado su ingenio. Sus rostros son planos, de nariz ancha, orejas puntiagudas y pequeños colmillos asomando entre sus labios. El tono de su piel varía entre amarillos y, con mayor frecuencia, distintos matices de verde, siendo habitual que los miembros de una misma tribu compartan coloración. Visten con cueros oscuros, desgastados y sucios, en tonos que se mimetizan…

Su temperamento es volátil. Se irritan con facilidad y rara vez logran dominar su mal genio. La avaricia es un rasgo profundamente arraigado en ellos, lo que dificulta cualquier comportamiento altruista. Disfrutan de la venganza con un matiz casi sádico, encontrando placer en devolver cada ofensa. Desde temprana edad aprenden a sobrevivir por sí mismos, desarrollando una mente taimada y desconfiada. Para un goblin, la reciprocidad carece de sentido: prefieren adelantarse a cualquier posible amenaza antes de que esta llegue a materializarse.

No son criaturas estúpidas ni inherentemente malvadas. Su malicia es práctica, su crueldad oportunista. Son impulsivos, traviesos y peligrosamente curiosos. En raras ocasiones, pueden realizar actos heroicos, aunque casi siempre fruto del azar más que de una convicción moral. Su mayor fortaleza reside en su astucia: son hábiles negociadores, expertos en detectar debilidades ajenas. Gracias a su tamaño y agilidad, destacan como espías e informantes, aunque rara vez la información que venden está completamente libre de manipulaciones… a menudo, por simple diversión o interés propio.

Han aprendido a explotar sus ventajas: su número y su ingenio. Prefieren manipular a otros para que realicen el trabajo duro o recurrir a distracciones para escapar cuando la situación se vuelve desfavorable. No comprenden conceptos como justicia o ley; si las respetan, es únicamente por conveniencia. Siempre buscarán la forma de retorcerlas a su favor.