Campeón del Vacío

«El Vacío no te arrebata lo que eres. Te convence de que nunca has sido suficiente.»

Te prometieron poder. Te hablaron de una fuerza capaz de doblegar reinos, de un don que te elevaría por encima de aquellos que alguna vez te hicieron arrodillarte. Te juraron que serías invencible, que jamás volverías a conocer el miedo ni a sentirte impotente ante un mundo empeñado en destruirte.

Porque cuando el mundo te quebró, cuando tus fuerzas se agotaron y no quedó nadie dispuesto a tenderte la mano, escuchaste las voces.

Al principio, apenas eran murmullos. Ecos lejanos que se filtraban en los rincones de tu mente, palabras sin rostro que confundías con tus propios pensamientos. Te visitaban durante el sueño y desaparecían al despertar, dejando tras de sí una inquietud que no sabías explicar.

Te hablaron de tu debilidad, de tus fracasos, de cada humillación que habías soportado y de todas las veces que deseaste tener el poder suficiente para cambiar tu destino. No te exigieron nada. No al principio. Se limitaron a escucharte, a comprender tu rabia y a susurrarte aquello que tanto necesitabas oír.